MÁS ALLÁ DE LO MODERNO
Prefacio
En las páginas que siguen no se pretende abordar un tema completamente nuevo para el Brasil. Ya lo tocó el autor hace algunos años ante un público universitario en Brasilia. Consideró entonces ciertos aspectos de algunos de los actuales estudios, dentro y fuera de las llamadas Ciencias del Hombre, que se relacionan, bajo forma de indagaciones y conjeturas, con el futuro - o con los posibles futuros - ya del Hombre, ya del mundo en que el Hombre vive. Incluso del que se proyecta sobre este mundo, de tiempos pos-modernos. Y tanto del Hombre en general, como del brasileiro en particular. Tales estudios, denominados por unos prospectivos, y por otros futurológicos, piden una sistemática especial antes de su inmediata y arbitraria elevación a ciencia. Aun así de imprecisos, son los que más atraen la atención de los universitarios de hoy. Realmente atraen la atención de todo hombre preocupado con los destinos humanos.
En Brasilia, esta materia, antes de ser considerada por el autor, lo fue por el profesor Bilac Pinto, cuando era presidente de la Cámara de Diputados, así como fue también formada su bibliobrafia por la Biblioteca de la Cámara, trabaho de esse competente técnico en Documentación y Bibliografia que es el profesor Edson Nery da Fonseca, de la Universidad de Brasilia. Por este trabajo se ve que la Biblioteca de la Cámara de los Diputados deBrasilia está perfectamente al día en los estudios futurológicos. Por outra parte no se comprendería que Brasilia - ciudad tan proyectada sobre el futuro --, estuviese ausente de tales preocupaciones.
En Francia todos sabemos que existe ya un centro de estudios prospectivos o futurológicos, que tiene entre sus directores, además de un miembro de la Academia Francesa - maestro Louis Armand --, al profesor de la Sorbona Georges Balandier, sociólogo eminente, y a científicos de vrias especialidades. Esse Centro - fundado por el desgraciadamente fallecido Gaston Berger - publica la excelente revista Porspective. Según un criterio prospectivo, el Centro viene ocupándose de varios problemas punzantes entre los que están "las consecuencias generales (futuras) de las grandes técnicas nuevas", "las relaciones (también futuras y consideras prospectivamente) nete el Occidente y otras partes del mudo", el "progresso científico y técnica en relación con la condición del hombre", "da criatura y el futuro", "da investigación científica el futuro", los "conflictos entre generaciones". Uno de sus organizadores es filósofo, y el de él es el notable trabajo sobre "la fenomenología del tiempo y prospectiva", siendo, como lo es, cierto que a cuanto sea estudio prospectivo o futurológico está ligado el problema del tiempo en general; y sobre este tema ya se escribió en la misma Francia que es del Brasil de odonde han partido sugestines básicas para la creación y desarrollo de una Sociología de lTiempo, que contienen un nuevo concepto: el del tiempo trivio. El que lo esccribió fue un ilustre profesor de la Sorbone en 1961, en los Cahiers Internationaux de Sociologie.
Lo cual se registra aquí solamente de paso, para que no se supnga al Brasil simple espectador de los esfuerzos que se vienen desarrollando en los últimos años, en el sentido de ligarse más sistemáticamente le tiempo futuro al ya vivido y al viviente, éstos como tiempos potencialmente futuros; en cuanto a los tiempos futuros serían no improvisados absolutamente en el vacío, sino proyecciones de tiempo ya vividos y de tiempos vivientes. El tiempo general sería así siempre trivio, siempre plural, siempre compuesto y complejo, siempre síntesis de tres vidas colectivas. Nunca singular ni simple.
Si del Brasil partó la sugestión sociológica para esa concepción permanentemente trivia del tiempo, que no tuvo repercusión entre los brasileiros, tuvo, sin embargo, quien la acogiese en Grancia y en Alemania. Es en Francia donde más se desarrolló en los últimos quince o veinte años, há en el citado centro de estudios fundado por Berger, ya en el organizado por M. Bertrand de Jouvenel, aquel "t"po nuevo de actitud" sociológica para con el futuro, a la que se refirió el profesor Georges Balandier en su memorable discurso de clausura en 1965 del congreso celebrado en Paris en torno a una reorientación sociológia frente a los problemas de las clases sociales. Del Centro de Estudios de Prospectiva dijo entonces el profesor Balandier que, reuniendo hombres de acción y hombres de estudio, el denominador comum que los junta el la "foluntad de anticipación".
Esta "voluntad de anticipación" animó ciertamente a los rusos soviéticos en sus días más vivamente revolucionarios, expresándose en sus "planes quinquenales". Es un afán que parece no haber desaparecido del todo de la Unión Soviética en su fase de creciente estabilización, que la vuelve tan semejante a los Estados Unidos. El número de mayo de 1961 de The American Sociologist, publicado por la Universidad de Harvard bajo la dirección del profesor Talcott Parsons - que hace poco visitó la Unión Soviética - trae un largo informe firmado pr el profesor George Fischer, autor de Science and Politics, the new Sociology in the Soviet Union (1964), en el cual se destaca que continúa vivo "the future-oriented element in Soviet ideology", que se relaciona con el "highly potimistic and activist rationalism" tan característico, por outra parte, de los sociólogos ordoxamente soviéticos, así como de varios de sus colegas anglo-americanos, animados anos y otros pr una como euforia de "happy end". Euforia muy de los americanos de los Estados Unidos, en contraste con el "pesimismo ruso" al que nos tiene habituados la clásica novela rusa.
Claro está que sus motivos de optimismo - los de los rusos soviéticos y elde los neocapitalistas americanos - son diversos; pero no parecen ser muy diferentes los fundamentos de us activismo y de su racionalismo, con ls respectivas ideologías, la veocapitalista y la neocomunista, cada día menos ortodoxas, y la proyecciones sobre presente y futuro de esas dos sociedades de la industrialización y de la automación - y últimamente también de la informática - cada vez más fuertes en el sentido de crear, para las mismas dos sociedades, futuros semejantes en sus formas osicológicas, cada vez más en desarrollo aun a pesar de sus substancias ideológicas.
También en los Estados Unidos, en Gran Bretaña y en Alemania son crecientes las preocupaciones de los hombres de estado, de los hombres de empresa y de los hombres de estudio por causa de problemas que pertenecen al área de una posible ciencia especial que, después de desarrollada como sistemática de estudio, se organiza como ciencia especial que se llama Futurología. El último Gobierno Laborista de Gran Breteña tuvo como uno de sus principales orientadores a un futurólogo, C. P. Snow, continuador de Aldous Huxley y de Wells; y tn futurogía de las relaciones entre generaciones - la dominante y la inmediatamente futura - que importa analizar en busca de comprensión por los hombres actuales de aquellas capas de población nacionales y mundiales en las cuales los conflictos de jóvenes con adultos y con los de edad provecta se están haciendo, a veces, en algunas áreas, más agudos que os conflictos entre clases, conflictos éstos en creciente declive.
En los Estados Unidos es intensa actualmente la preocupación por los problemas de la ecología y de la polución del agua y del aire, que tanto comprometen los futuros nacionales. Preocupaciones en las que se anticiparon brasileiros como Alberto Torres, y, demodo sistemático, sociólogos de orientación ecológica de Recife desde la década de los 30. Entre las expresione sde esa preocupación se destaca la reciente pubicación de la Academia Mundial de Artes y Ciencias, cuya sede por cierto está en Tel Aviv, titulada Environment and Society in Trasition.
El citado congreso francés de 1965 dejó bien claro el menor interés por la preocupación referida a conflictos entre clases, superada por la atención que viene siendo dispensada cada vez más a problemas como el de la falta de armonía - tan comprometedora del futro humano - entre sociedades y ecologías o ambientes, entre etnias y culturas. El profesor Goldamann há hacho notar que "aujourd'hui les grandes tensins et les problèmes existentiels les plus urgents sont autres que les conflics de classes". Por lo cual se hace necesaio para el naálisis y la interpretación de las situaciones sociales que van surgiendo "fooger des cncepts nouvezux. II faut créer ces concepts lors de chaque anlyse concrète: on ne gagnerait rien à essayer de ocnduire l'étude de ces problèmes à láide de concepts Qui ne leur sont pas aséquats." Criterio que vinen siendo, ya hace años, el de unos cuantos sociólogos, antropólogos y economistas brasileiros, uno del os cuales clamaba, en el año remoto de 1935, en la Facultad de Derecho de São Paulo, por una reorientación en los estudios sociales brasileiros, dirigidos tanto para el pasado como para el futuro del Brasil, que llevase consigo "menos doctrina y más análisis". Hay que destacar en la misma reunión de 1965 en París que se pronunió sobre este tema uno de los más lúcidos de entrelos jóvenes sociólogos franceses de hoy, el profesor Jean Duvignau, a quien el Brsil eno le es extraño, y que pso de relieve que el llamado "Tiers Monde" constituye, por lo que en él se anticipa de futuro, una probable fuente devalroes nuevos que exigen "des concepts et des modes d'analyses nouveaux". Conceptos y métodos de análisis que tendrán que sr desarrollados, en vez de ser forzados, par a el estudio de situaciones tan nuevas en el tiempo como en el espacio, como se presentan las de esse "Tecer Mundo", adaptaciones y situaciones extra-europeas desistems de pensar europeos o anglo-americanos, es decir, casi-europeos y hasta sub-europeos.
En los Estados Unidos están en boga estudios que podríamos denominar futurológicos o prospectivos, los allí llamados de "prospects ahead" y de "development programs". Hace aún poco tiempo, se llevó a cabo en Florida la 61 reunión anual de la American Sociological Association, orientada hacia un vasto programa del cual sobresalen preocupaciones por diferentes aspectos del futuro nacional de los Estados Unidos y del mudial. Así es como fueron considerados en esa reunión "el futuro de la Familia" en los Estados Unidos, el "futuro de la urbanización" y el "futuro del problema del negro", el "futuro de las diferencias de actividades profesionales entre las razas", "las implicaciones para el futuro de las tendenciasd e fertilidad entre negros y blancos".
Las mismas preocupaciones animan acutalmente las academias de las que el autor tiene la honra desr miembro sin haber pretendido de modo alguno tal condición: la Academia de Filosofia de Filadelfia, fundada en el siglo XVIII Benjamin Frandlin, que fue, a su manera, un futurólogo insigne; la de Artes y Ciencias deBoston, fundada en el mismo siglo por John Adams, también futurólogo a su modo, y de la cual el autor es uno de los dos miembros brasileiros, siendo el otro el arquitecto Oscar Niemeyer, futurólogo evidente; la Mundial de Ciencias y Artes de Tel Aviv; la Francesa de Ciencias de Ultramar; la Internacional de Cultura Portuguesa. El hombre moderno más avisado y culto es imposible que se contente ingenuamente con se modernista, o con ser sólo moderno. Es preciso que sea pos-moderno, sin dejar, por outra parte, de ser trivio en su concepción del tiempo.
Puesto que en España intelectuales del valor de Américo Castro, de Laín Entralgo, de Amado Alonso, de Julián Marías, se ocupan del problema del tiempo dentro de una tradición ibérica de temporalidad en que la espera tiende a tornar-se esperanza - tradición enriquecida por el contacto de lo europeo con lo semita, y dentro del a cual el muy nuetro padre Antonio Vieira escrbió su Historia del Futuro --, también la España tenida por arcaica se revela como actualísima y hasta pos-moderna en su tipo de actitud para con esse problema. Todavía ahora, en un núrmero reciente de Eco - gran revista que se publica en Bogotá --, Enrique Anderson Imbert recuerda que el profesor Amado Alonos, en su introducción a la Gramática de Andrés Bello (Caracas, 1951), rechazando la conjetura de que el tiempo sea una línea generada por un punto que corriese en dirección uniforme del pasado al futuro, concibe el tiempo, bergsonianamente, como duración; y esa duración es percibida y vivida por el hombre, indiferente al supuesto lógico de ser o estar siendo separadamente la misma duración sólo presetne, o aún pasado, o ya futuro. Puesto que el presente del que el hombre es consciente puede alcanzar todo su pasado personal o histórico, y puede lanzarse sobre lo desconocido con "energia creadora", según el autor español, es un presente siempre en expansión para atrás y para adelante. Tanto evoca como profetiza. Idea brasileira antes de manifestarse en Enpaña en términos modernos.
Estudos éstos que, desde hace algún tiempo como sistemática, van posiblemetne a cnstituirse en una ciencia que se denomina Futurologia - ciencia relativa --. Ésta tiende ser una disciplina de la tendencia humana a la profecía, en unión com la tendencia, también muy humana, a la visión retrospectiva o a la evocación, a la recuperación del tiempo perdido y hasta a la saudade; y ello sin que falte a ninguna de esas tendencias el control de la observación de la realidad inmediata. Realidad inmediata en la cual se cruzan sobrevivencias y anticipaciones. El hombre nunca está solamente en el presente sin dejar de ser hombre pleno o integral. Si sólo se liga al pasado, se vuelve arcaico. Si solamente procura vivir en el futuro, se torna utópico. La solución para las relaciones del hombre con el tiempo, parece estar en el reconocimiento del tiempo como la realidaddinámicamente trivia de la concepción brasileira. Y como el hombre vive inmerso en el tiempo, él mismo es un ser - un estar siendo, diría tal vez Gasset - trivio.
La mitad de lo que el hombre consigue reconstituir de su pasado es obra de conjetura. No es de extrañar que lo mismo se verifique en relación a esse outro tiempo invisible que es el futuro; más de la mitad de lo que el hombre consigue prever de esse su otro tiempo en movimiento es también, necessariamente, obra de conjetura. Es, del mismo modo que el otro, evocación en parte imaginativa.
Es imposible que la sociologia proyectiva o futurológica deje de ser una sociología en gran parte de comprension y hasta de imaginación comprensiva, que se expresa más por medio de palabras - símbolos aproximativos - que por medio de númeors estadísticos, exactamente descriptivos, aunque no sean la estadística, el lenguaje matemático, el número, instrumentos que el futurólogo deba o pueda desdñar. No es solamente de esos insturmentos de los que principalmente tiende a depender la futurologia, sino que está animada del deseo de penetrar en lo que se pueda considerar, en el futuro del hombre, equivalente sociológico de aquelle que Unamuno con relación al pasado consideraba "intra-historia" y que puede llamarse - dejenos aquí la sugestión - intrafuturo. Futuro íntimo. Futuro interior.
Estel ibro reúne un grupo de ensayos en que se abordan unos cuantos aspectos de posibles futuros humanos en general, y brasileiros en particular. Aspectos de lo más diverso. Sin embargo, todos tienen como lazo de unión el ser principalmente pos-moderno, ya en continuación de tendencias sólo modernas, ya en oposición a esas tendencias. Casi siempre contienen constantes, además de sobrevivencias. Algumas voces acutalizan arcaísmos.
Según el criterio de que, si no es por un simple convencionalismo, no hay para el hombre tres tiempos - pasado, presente, futuro - y sí un tiempo trivio en que los tres se interpenetran, es difícil decir dónde termina lo moderno y comienza lo pos-moderno. Pero, siguiendo el criterio de ltiempo trivio, bien pronto se reconoce lo que hay de efímero en el llamado moderno. Apenas comienza, ya deja de ser para haber sido. De ahí que el pos-moderno se presetne como casi su inmediata superación, inmediata y relativamente duradera. El moderno es fugaz. Pero nadie puede poner límites ni lógicos ni cronológicos al pos-moderno. Se confunde con el próprio futuro humano. O con los propios posibles futuros humanos: los posibles. Los probables. Los imaginables. Los perceptibles. Que todos ellos constituyen objetos o sujectos de cogitaciones o especulaciones futurológicas.
Una pequeña parte de la materia reunida en este libro en forma de ensayos, fue primero esbozad en conferencias universitarias: las que el autor pronunció en el Brasil y acaso en la América Latina como pionero de la Futurología. Repetimos lo que sucedió en la Universidad de Brasilia. Una de estas conferencias, después de pronunciada en Brasilia, aparecio luego en un ensayo publicado en freancés, inglés, español y árabe ne la revista europea de Filosofia y Ciencias del Hombre Diogene, de París. Tuvo una larga repercusión por lo que en ella encontraron de nuevo estudiosos devariaspartes del mudo sobre problemas relacionados con el aumento del tiempo libre, y, por consiguiente, del ocio, en las sociedades en transición más aguda de modernas para pos-modernas. Y relacinados también con el aumento de l media de vida.
Gran parte de la mateira contenida en este libro es inédita. Parte de ella fue escrita en este año de 1972 y sólo ahora se publica, añadida la más reciente a la menos reciente. Hay en el libro varias repeticinoes, defecto muy del autor. Pero, en un libro como éste, tal vez sean convenientes algunas de ellas.
Lo social, según el concepto de social seguido en la elaboración del os ensayos que este libro reúne, incluye lo socialmente económico, sin detenerse en lo técnicamente exonómico de los economistas menos sociológicos al tocar aquellos fenómenos que, siendo de economia, se verifican dentro complejos socioculturales de espacio y tempo que los caracterizan ecológica, histórica, y, de modo amplio, socialmentel es el caso del os excelentes trabajos del ecomista-futurológo brasileiro Mario Simonsen.
Santo Antônio de Apipucos. Recife, abril de 1973.
Gilberto Freyre.
Fonte: FREYRE, Gilberto. Má Alla de lo moderno. Traduzido por Maria Josefa Canellada. Madrid: Espasa-Calpe, 1977. 346p.
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